«Mi hija Horacia empezó en el EIB en la guardería, y hoy está en grado 12. Para nosotros,  era imprescindible que nuestra hija recibiera una educación bilingüe, pero los colegios públicos no ofrecían clases en idiomas extranjeros desde edades tempranas. El EIB proporciona una actitud abierta. Su estructura seria y el apoyo en primaria permiten que los alumnos hagan verdaderos progresos en el instituto. Hoy, Horacia ha sido aceptada en el Queen Mary en Londres, y se matriculará el próximo otoño.»

27 / 09 / 18